Prevalencia de prolapso del piso pélvico en pacientes con incontinencia urinaria de esfuerzo.
Tipo de material:
ArtículoIdioma: Español Conjunto: Prevalencia de prolapso del piso pélvico en pacientes con incontinencia urinaria de esfuerzoTema(s):
En: Revista Urología Colombiana (Bogotá) Volumen 21, Número 03, Diciembre 2012, p. 41-49Resumen: RESUMEN : Objetivo: Determinar la prevalencia de prolapso de piso pélvico en mujeres con incontinencia urinaria de esfuerzo pura y mixta con predominio de esfuerzo, y su asociación con factores predisponentes descritos en la literatura. Materiales y métodos: Se revisaron las historias de 1.266 pacientes llevadas a urodinamia entre febrero de 2009 y ffebrero de 2011. Se incluyeron aquellas con incontinencia urinaria de esfuerzo pura, o mixta con predominio de esfuerzo. Se buscó la prevalencia general y discriminada de prolapsos (clasificación POP-Q), correlación con la edad, medidas antropométricas, número de partos por vía vaginal, puntaje de ICIQ y severidad de la incontinencia. Resultados: 779 (61,53%) presentaron incontinencia urinaria de esfuerzo pura y 487 (38,47%) incontinencia urinaria mixta con predominio de esfuerzo. La edad promedio fue 52,5 años. El promedio de partos vaginales fue 2,69. La prevalencia de prolapsos anteriores fue de 47,2% (598) y posteriores de 31,9% (405). La frecuencia de prolapsos de componente anterior en estadio I fue 20,7%; en estadio II, 20,62%; en estadio III, 4,11% y en estadio IV, 1,82%. Además, se encontró un promedio de prolapsos de componente posterior en estadio I del 22,75%; 7,42% en estadio II; 1,5% en estadio III y 0,32% en estadio IV. El 11,22% de las pacientes consideran que su incontinencia es leve, 56,71% moderada y severa el 31,83%. El número de partos vaginales se asocia de forma significativa con la presencia de prolapso posterior (p=0,00001) y anterior (p=0,001). También existe una asociación estadísticamente significativa entre el prolapso anterior (p=0,001) y posterior (p=0,004) con la severidad de la incontinencia (p=0,008) y el índice de masa corporal (p=0,01). La escala de calidad de vida no mostró asociación estadísticamente significativa con el prolapso anterior (p=0,14) o posterior (p=0,06).Resumen: Interpretación de resultados: en la población de mujeres con incontinencia urinaria de esfuerzo y mixta con predominio de esfuerzo, existe una alta prevalencia de prolapsos del piso pélvico, siendo más frecuentes los del componente anterior y los de menor estadio según la clasificación POP-Q. El índice de masa corporal tiene una asociación con la presencia de prolapso de piso pélvico, lo que plantea que la obesidad correlaciona con un aumento en la frecuencia de prolapso. Un fenómeno observado importante es que la severidad de incontinencia y su impacto sobre la calidad de vida se asocian al relacionarse con un prolapso. Conclusiones : la prevalencia de prolapsos del piso pélvico en pacientes con incontinencia urinaria es alta, siendo más frecuentes los del componente anterior. No se encontró asociación estadísticamente significativa entre la presencia de un prolapso con el puntaje de calidad de vida. Esta patología debe ser evaluada de manera estandarizada, tanto en la consulta urológica, como en el estudio urodinámico, ya que su identificación contribuye al entendimiento global de los desórdenes del piso pélvico y el manejo integral de estas patologías.
RESUMEN : Objetivo: Determinar la prevalencia de prolapso de piso pélvico en mujeres con incontinencia urinaria de esfuerzo pura y mixta con predominio de esfuerzo, y su asociación con factores predisponentes descritos en la literatura. Materiales y métodos: Se revisaron las historias de 1.266 pacientes llevadas a urodinamia entre febrero de 2009 y ffebrero de 2011. Se incluyeron aquellas con incontinencia urinaria de esfuerzo pura, o mixta con predominio de esfuerzo. Se buscó la prevalencia general y discriminada de prolapsos (clasificación POP-Q), correlación con la edad, medidas antropométricas, número de partos por vía vaginal, puntaje de ICIQ y severidad de la incontinencia. Resultados: 779 (61,53%) presentaron incontinencia urinaria de esfuerzo pura y 487 (38,47%) incontinencia urinaria mixta con predominio de esfuerzo. La edad promedio fue 52,5 años. El promedio de partos vaginales fue 2,69. La prevalencia de prolapsos anteriores fue de 47,2% (598) y posteriores de 31,9% (405). La frecuencia de prolapsos de componente anterior en estadio I fue 20,7%; en estadio II, 20,62%; en estadio III, 4,11% y en estadio IV, 1,82%. Además, se encontró un promedio de prolapsos de componente posterior en estadio I del 22,75%; 7,42% en estadio II; 1,5% en estadio III y 0,32% en estadio IV. El 11,22% de las pacientes consideran que su incontinencia es leve, 56,71% moderada y severa el 31,83%. El número de partos vaginales se asocia de forma significativa con la presencia de prolapso posterior (p=0,00001) y anterior (p=0,001). También existe una asociación estadísticamente significativa entre el prolapso anterior (p=0,001) y posterior (p=0,004) con la severidad de la incontinencia (p=0,008) y el índice de masa corporal (p=0,01). La escala de calidad de vida no mostró asociación estadísticamente significativa con el prolapso anterior (p=0,14) o posterior (p=0,06).
Interpretación de resultados: en la población de mujeres con incontinencia urinaria de esfuerzo y mixta con predominio de esfuerzo, existe una alta prevalencia de prolapsos del piso pélvico, siendo más frecuentes los del componente anterior y los de menor estadio según la clasificación POP-Q. El índice de masa corporal tiene una asociación con la presencia de prolapso de piso pélvico, lo que plantea que la obesidad correlaciona con un aumento en la frecuencia de prolapso. Un fenómeno observado importante es que la severidad de incontinencia y su impacto sobre la calidad de vida se asocian al relacionarse con un prolapso. Conclusiones : la prevalencia de prolapsos del piso pélvico en pacientes con incontinencia urinaria es alta, siendo más frecuentes los del componente anterior. No se encontró asociación estadísticamente significativa entre la presencia de un prolapso con el puntaje de calidad de vida. Esta patología debe ser evaluada de manera estandarizada, tanto en la consulta urológica, como en el estudio urodinámico, ya que su identificación contribuye al entendimiento global de los desórdenes del piso pélvico y el manejo integral de estas patologías.