El anciano en el servicio de urgencias

Por: Colaborador(es): Tipo de material: ArtículoArtículoIdioma: Español Conjunto: El anciano en el servicio de urgenciasDetalles de publicación: 2009.Tema(s): En: Revista de la Asociación Colombiana de Gerontología y Geriatría (Bogotá) Vol. 23, No. 02, Abr.-Jun. 2009, 1250-1258Resumen: Los ancianos representan el segmento de mayor crecimiento en la población y, en consecuencia, es notorio que acuden cada vez más a la consulta de urgencias. En general, representan más del 15% de todas las consultas y casi el 50% de todos los ingresos a unidades de cuidado intensivo. De hecho, se dice que ¨ las unidades de urgencia están envejeciendo¨. En Estados Unidos, el centro para control y prevención de la enfermedad (CDC), reporta que entre 1993 y 2003, observó un aumento en el número absoluto de consultas a urgencias, siendo el grupo de mayores de 65 años, el que tenía la más alta frecuencia de visitas (aumento del 26%). Si esta tendencia se mantiene se espera que la frecuencia de consultas a urgencias en ancianos se duplique de 6,4 millones a 11,7 millones en el 2013. Los ancianos presentan características que los diferencian de otros grupos etáreos e ingresan a urgencias con cuadros agudos o exacerbaciones de patologías crónicas, muchas veces con presentaciones atípicas; como consecuencia se constituyen en un auténtico reto para el clínico, que lo lleven a reducir la alta tasa de diagnósticos errados y retardados y las reconsultas. No obstante, es notorio el desconocimiento de los médicos encargados de su atención, respecto a las peculiaridades de este grupo. Como si fuera poco, el ingreso a un servicio de urgencias, es uno de los marcadores de mortalidad en la población longeva y la sitúa en alto riesgo de deterioro físico, funcional, mental y social.
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Los ancianos representan el segmento de mayor crecimiento en la población y, en consecuencia, es notorio que acuden cada vez más a la consulta de urgencias. En general, representan más del 15% de todas las consultas y casi el 50% de todos los ingresos a unidades de cuidado intensivo. De hecho, se dice que ¨ las unidades de urgencia están envejeciendo¨. En Estados Unidos, el centro para control y prevención de la enfermedad (CDC), reporta que entre 1993 y 2003, observó un aumento en el número absoluto de consultas a urgencias, siendo el grupo de mayores de 65 años, el que tenía la más alta frecuencia de visitas (aumento del 26%). Si esta tendencia se mantiene se espera que la frecuencia de consultas a urgencias en ancianos se duplique de 6,4 millones a 11,7 millones en el 2013. Los ancianos presentan características que los diferencian de otros grupos etáreos e ingresan a urgencias con cuadros agudos o exacerbaciones de patologías crónicas, muchas veces con presentaciones atípicas; como consecuencia se constituyen en un auténtico reto para el clínico, que lo lleven a reducir la alta tasa de diagnósticos errados y retardados y las reconsultas. No obstante, es notorio el desconocimiento de los médicos encargados de su atención, respecto a las peculiaridades de este grupo. Como si fuera poco, el ingreso a un servicio de urgencias, es uno de los marcadores de mortalidad en la población longeva y la sitúa en alto riesgo de deterioro físico, funcional, mental y social.