Muerte Barroca : retratos de monjas coronadas
Tipo de material:
TextoIdioma: Español Series Colección de Arte del Banco de la RepúblicaDetalles de publicación: Bogotá : Banco de la República, 2016.Descripción: 159 páginas : ilustraciones a color, fotografíasISBN: - 9789586643184
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| Tipo de ítem | Biblioteca actual | Colección | Signatura topográfica | Copia número | Estado | Código de barras | |
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| Libros | Biblioteca Carlos Gaviria Díaz, Campus Medellín | Colección General Piso 2 | 709.861 B213mue (Navegar estantería(Abre debajo)) | 1 | Disponible | 1021821 |
CONTENIDO : Presentación. -- Monjas coronadas en Colombia : Colección de Arte del Banco de la República. -- El retrato de vidas ejemplares : monjas coronadas en el Nuevo Reino de Granada. -- Cuerpo, ceremonia e imagen : las tres dimensiones de la muerte en la Colonia Latinoamericana. -- Restauración de dos series de pinturas. -- Imágenes del recuerdo.
RESUMEN: El Museo de Arte del Banco de la República presenta hasta el 20 de junio de 2016 la exposición Muerte Barroca, retratos de monjas coronadas, los retratos de esta colección corresponden a tres conventos virreinales ubicados en Santa Fe de Bogotá: concepcionistas (10 pinturas); clarisas (16 pinturas) y dominicas, también llamadas inesitas, (19 pinturas) y a uno más de carmelitas situado en Popayán (1 pintura). La relevancia de la colección de retratos de monjas coronadas, que resguarda el Banco de la República, es enorme. Debido a su tamaño, se trata de la colección de monjas coronadas más importante de Hispanoamérica. Está conformada por 46 retratos de religiosas retratadas en uno de los momentos más solemnes que se vivían y siguen viviéndose en la actualidad en los conventos femeninos: la muerte, considerada como el encuentro definitivo con Jesús, el Divino Esposo. En estas pinturas, aparecen sus cuerpos yacentes adornados con corona y palma florida y con los hábitos característicos de cada una de sus órdenes. Las pinturas en el Virreinato de Nueva Granada son particularmente realistas, característica que imprimió un carácter individual al retrato, ya que, lejos de que se pretendiera idealizar al personaje, se procuraba perpetuar su recuerdo más terrenal. En estos retratos, plasmados con gran destreza y vivo colorido, se distinguen con claridad las peculiaridades físicas de cada una de las religiosas pues fueron representadas fielmente. Se advierte un claro interés de los pintores por resaltar sus rasgos físicos particulares incorporando incluso detalles, como bozo, verrugas y arrugas. El anonimato en el contexto virreinal no puede considerarse como un sinónimo de falta de calidad, ya que muchas obras son resultado de un buen oficio, y en ellas se aprecia un trabajo creativo y minucioso en los detalles de los coloridos y exuberantes adornos florales. Incluso es posible afirmar que son numerosos los ejemplos que dan cuenta de su excelente calidad.