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El modernismo reaccionario : tecnología, cultura y política en Weimar y el Tercer Reich

Por: Colaborador(es): Tipo de material: TextoTextoIdioma: Español Series Colección Popular ; 455Detalles de publicación: México : Fondo de Cultura Económica, 1993.Descripción: 515 páginasTipo de contenido:
  • texto
ISBN:
  • 9505571712
Tema(s): Clasificación CDD:
  • 943
Contenidos:
CONTENIDO : La paradoja del modernismo reaccionario. -- La revolución conservadora de Weimar. -- Oswald Spengler : Antinomias burguesas, conciliaciones reaccionarias. -- El realismo mágico de Ernst Junger. -- La tecnología y tres pensadores mandarines. -- Werner Sombart : la tecnología y la cuestión judía. -- Los ingenieros como ideólogos. -- El modernismo reaccionario en el Tercer Reich. -- Conclusión. -- Ensayo bibliográfico.
Resumen: La interpretación de una tradición cultural que Jeffrey Herf llama modernismo reaccionario tiene aquí su punto de partida en la idea de la dialéctica de la Ilustración debida a Theodor Adorno y Max Horkheimer, y en las controvertidas opiniones sustentadas por Herbert Marcuse respecto la interrelación entre tecnología y sociedad. La idea fundamental de Herf es la siguiente: "Antes y después de la toma del poder por parte de los nazis, una corriente importante dentro de la ideología conservadora y luego dentro de la ideología nazi fue una conciliación entre las ideas antimodernistas, románticas e irracionales del nacionalismo alemán y la manifestación más obvia de la racionalidad de medios y fines, es decir, la tecnología moderna." El autor reconsidera la influencia que en la revolución conservadora de Weimar tuvieron Hans Freyer, Ernst Jünger, Carl Schmitt, Wemer Sombart y Oswald Spengler, para matizar la paradoja resultante de rechazar la Ilustración y aceptar el progreso tecnológico, reorientado básicamente a ciertas necesidades militares e industriales transformadas en virtudes nacionales. Se pensaba entonces que Alemania podría alcanzar ese romanticismo altamente tecnológico, como tan acertadamente lo definió Thomas Mann. En consecuencia, el autor demuestra que una de las tareas ineludibles del sociólogo es desentrañar las conexiones -a veces elusivas- entre la estructura socioeconómica, las tendencias culturales y la política.
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CONTENIDO : La paradoja del modernismo reaccionario. -- La revolución conservadora de Weimar. -- Oswald Spengler : Antinomias burguesas, conciliaciones reaccionarias. -- El realismo mágico de Ernst Junger. -- La tecnología y tres pensadores mandarines. -- Werner Sombart : la tecnología y la cuestión judía. -- Los ingenieros como ideólogos. -- El modernismo reaccionario en el Tercer Reich. -- Conclusión. -- Ensayo bibliográfico.

La interpretación de una tradición cultural que Jeffrey Herf llama modernismo reaccionario tiene aquí su punto de partida en la idea de la dialéctica de la Ilustración debida a Theodor Adorno y Max Horkheimer, y en las controvertidas opiniones sustentadas por Herbert Marcuse respecto la interrelación entre tecnología y sociedad. La idea fundamental de Herf es la siguiente: "Antes y después de la toma del poder por parte de los nazis, una corriente importante dentro de la ideología conservadora y luego dentro de la ideología nazi fue una conciliación entre las ideas antimodernistas, románticas e irracionales del nacionalismo alemán y la manifestación más obvia de la racionalidad de medios y fines, es decir, la tecnología moderna." El autor reconsidera la influencia que en la revolución conservadora de Weimar tuvieron Hans Freyer, Ernst Jünger, Carl Schmitt, Wemer Sombart y Oswald Spengler, para matizar la paradoja resultante de rechazar la Ilustración y aceptar el progreso tecnológico, reorientado básicamente a ciertas necesidades militares e industriales transformadas en virtudes nacionales. Se pensaba entonces que Alemania podría alcanzar ese romanticismo altamente tecnológico, como tan acertadamente lo definió Thomas Mann. En consecuencia, el autor demuestra que una de las tareas ineludibles del sociólogo es desentrañar las conexiones -a veces elusivas- entre la estructura socioeconómica, las tendencias culturales y la política.